Mackie reúne en un solo catálogo todo lo necesario para producción musical, grabación, sonorización en directo e instalación fija: mesas de mezclas analógicas y digitales, monitores de estudio, interfaces de audio, altavoces activos, micrófonos, auriculares y una completa línea de accesorios.
En Pro Sound Center trabajamos con Mackie porque su catálogo resuelve de verdad los retos del sonido en directo, la producción musical y la grabación: tres ámbitos que muchas veces conviven en el mismo espacio de trabajo. Ya sea un productor que monta su primer estudio en casa, un técnico de sonido que equipa una sala de ensayo, un podcaster que necesita una cadena de audio limpia o una empresa que quiere sonorizar un local de forma permanente, Mackie ofrece una respuesta concreta en cada caso. La marca se distingue por construir equipos que funcionan bien desde el primer día y que aguantan un uso intensivo sin perder prestaciones. Encontrarás en nuestro catálogo mesas de mezclas analógicas y digitales, altavoces activos y pasivos para PA e instalación fija, monitores de estudio, interfaces de audio, micrófonos, auriculares, sistemas de monitoraje personal y una extensa línea de accesorios —fundas, kits de rack, cajas de inyección y distribuidores de auriculares— para completar cualquier cadena de señal. A continuación te explicamos qué hace Mackie en cada una de estas áreas y qué modelos tienes a tu disposición.
El corazón del catálogo Mackie son sus mesas de mezclas, y la variedad disponible permite encontrar el modelo adecuado sin forzar el presupuesto. La serie VLZ4 es una de las más longevas del mercado analógico: su diseño compacto, los previos XDR2 de bajo ruido y la robustez mecánica la han convertido en referencia para técnicos de sala, músicos en directo y espacios de locución. Hay modelos desde 4 canales hasta 24 canales, lo que cubre tanto setups personales como instalaciones de mayor envergadura.
Las series ProFX V2 y V3 dan un paso más al integrar interfaz de audio USB y efectos internos en un chasis analógico. Son especialmente prácticas para quien graba en directo o necesita enviar señal al ordenador sin añadir hardware externo. Los modelos van de 4 a 30 canales, y las versiones V3 mejoran el bus USB y los efectos respecto a la generación anterior.
Para producciones que exigen mayor control, las DL16S y DL32S son mezcladoras digitales que se gestionan de forma inalámbrica desde la app Master Fader. La serie Onyx —en configuraciones de 8, 12, 16 y 24 canales— destaca por su integración como interfaz multipista a 24 bit / 192 kHz, una opción muy valorada por quien trabaja simultáneamente en directo y grabación.
El diseño de mezcla o la producción musical necesitan unos monitores honestos: que no embellezcan ni castiguen el sonido, sino que lo reproduzcan tal como es. La serie MR MK3 —con los modelos MR524, MR624, MR8MK3 y el subwoofer MR10SMK3— es una de las propuestas más equilibradas para home studio y pequeños estudios comerciales. Su respuesta en frecuencia controlada y su precio ajustado las hacen especialmente populares entre productores de música electrónica, hip-hop y pop que necesitan un bajo bien definido sin gastar en monitores de gama alta.
Si la exigencia de escucha sube, los modelos XR624 y XR824 ofrecen mayor resolución en medios y agudos, acercándose a un entorno de mezcla más crítico. Tanto la serie MR como la XR incorporan ajustes de ecualización en el panel trasero para compensar la acústica de la sala, un detalle que marca la diferencia en espacios sin tratamiento acústico profesional.
Los monitores multimedia CR3-X, CR4-X y CR5-X —y sus variantes con Bluetooth CR3-XBT, CR4-XBT, CR5-XBT y CR8-XBT, junto al subwoofer CR8S-XBT— cubren el espacio entre el altavoz de escritorio y el monitor de producción de entrada. Son una opción sólida para quien combina trabajo creativo con escucha musical cotidiana.
Mackie ha extendido su catálogo de producción hacia las interfaces de audio y la captación de señal. Las interfaces Onyx Artist 1.2 y Onyx Producer 2.2 ofrecen uno o dos canales de entrada con previos de calidad suficiente para grabación seria, compatibles con los principales DAW del mercado. Su construcción sólida y su configuración directa las hacen adecuadas tanto para músicos en casa como para podcasters o creadores de contenido que quieren dar el salto a una cadena de audio profesional.
En microfonía, el EM-89D es un dinámico de mano pensado para voces en directo; el EM-91C es un condensador de diafragma grande para grabación en estudio; y el EM-USB añade conexión directa al ordenador por USB, una solución muy práctica para podcast, streaming y producción de contenido sin necesidad de interfaz adicional. Los tres modelos cubren los casos de uso más habituales en grabación sin sobreespecificar.
Para sonorización en directo y eventos, Mackie dispone de varias familias bien diferenciadas. La serie Thump —Thump12A, Thump15A y las versiones BST— ofrece un buen rendimiento sonoro en un formato manejable y a un precio competitivo, siendo una elección habitual para grupos en bares, salas de ensayo y eventos de tamaño medio. Las versiones BST incorporan un procesado optimizado para maximizar el volumen percibido.
Para aplicaciones de mayor exigencia, la serie SRM escala en potencia y control de dispersión: los modelos SRM350V3, SRM450V3, SRM550, SRM650, SRM1850 y SRM212 V-Class cubren desde salas medias hasta eventos de gran aforo. El formato de columna SRM-FLEX resulta especialmente práctico en presentaciones, actos de palabra y espacios con poca altura libre. Las series SRT y DRM completan la oferta con cajas activas y pasivas orientadas a instalación fija en locales, salas de conferencias y venues con amplificación centralizada en rack.
Mackie tiene una línea de auriculares y sistemas de escucha personal que cubre desde la monitorización de trabajo hasta el uso analítico en mezcla. Los modelos MC-100, MC-150, MC-250, MC-350 y MC-450 están escalonados por nivel de resolución y aislamiento: el MC-350 y el MC-450 son los más valorados para mezcla, con un balance de graves y medios especialmente trabajado. Los CR-Buds y CR-Buds+ cubren el uso más casual y portátil.
Los in-ears MP-120, MP-220, MP-240, MP-320, MP-360 y MP-460 ofrecen varias configuraciones de controladores y niveles de aislamiento. Los modelos BTA (MP-120 BTA, MP-220 BTA, MP-240 BTA) incorporan conectividad Bluetooth integrada; el adaptador MP-BTA permite añadir esa conectividad a cualquier modelo estándar de la serie MP.
Para distribución de señal en estudio o en escenario, los amplificadores de auriculares HM-4, HM-400 y HM-800 permiten alimentar entre 4 y 8 salidas independientes con control de volumen individual.
Un sistema de sonido bien integrado necesita los accesorios adecuados, y Mackie también cubre este apartado con rigor. Las cajas de inyección directa MDB-1A, MDB-1P, MDB-2P y MDB-USB resuelven la conexión entre instrumentos y mesa en cualquier escenario —pasivo, activo o con interfaz USB— con una construcción fiable para el uso continuado.
Los kits de rack para ProFX12V3, ProFX16V3, Onyx 12, Onyx 16, 1202VLZ, 1402VLZ, 1604VLZ, DL806/DL1608 y DL16S/DL32S permiten integrar las mesas de mezclas en cualquier rack estándar de 19". La fuente de alimentación phantom M48 es imprescindible cuando la mesa no incorpora alimentación para micrófonos de condensador. El procesador SP260 y el controlador Big Knob —en versiones Passive y Studio— completan la cadena en instalaciones que necesitan división de señal, ecualización o un control de monitorización centralizado.
La línea de fundas y bolsas de transporte específicas para las series VLZ, ProFX, SRM, DRM, Thump y Onyx cierra el catálogo de accesorios, protegiendo la inversión tanto en estudio fijo como en uso itinerante.
La serie Onyx (8, 12, 16 y 24 canales) es la opción más completa para ese uso combinado: funciona como mesa analógica en directo y como interfaz multipista a 24 bit / 192 kHz cuando la conectas al ordenador. Si el presupuesto es más ajustado, los modelos ProFX V3 también incluyen interfaz USB y cubren bien la grabación básica.
Sí, las interfaces Onyx Artist 1.2 y Onyx Producer 2.2 funcionan sin controladores adicionales en macOS y Windows modernos, lo que simplifica la configuración con cualquier DAW habitual.
La serie MR MK3 está orientada a home studio y producción de entrada, con un perfil de sonido equilibrado y precio accesible. Los modelos XR624 y XR824 dan un paso más en resolución de medios y agudos, siendo más adecuados para mezclas críticas en estudios con mayor exigencia. Ambas series incluyen ajustes EQ traseros para adaptar la respuesta a la acústica de la sala.
Sí. El EM-USB se conecta directamente al ordenador por USB sin necesidad de interfaz de audio adicional, lo que lo convierte en una solución sencilla y efectiva para podcast, streaming y grabación de voz en casa.
La serie DRM está diseñada principalmente para instalación fija —locales, salas de conferencias, venues—, con una construcción orientada a la durabilidad a largo plazo. Existen versiones activas y pasivas; las pasivas (DRM212-P, DRM215-P, DRM315-P, DRM12A-P, DRM18S-P) son especialmente prácticas cuando la amplificación se centraliza en rack.
Depende del número de músicos. El HM-4 alimenta 4 salidas independientes; el HM-400 y el HM-800 escalan hasta 8 salidas. Para mayor libertad de movimiento en el escenario, los in-ears de la serie MP BTA añaden conectividad Bluetooth integrada.
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